.despacio abrí sus dedos. uno a uno los agarré y los estiré hasta que pude ver su dolor. después los llevé hasta mi cuello. apreté. apreté fuerte. más fuerte. y mientras miraba su cara de espanto, sentí un placer infinito. al fin se daría cuenta de cómo me sacaba el aire, cómo mis pies dejaban de pisar, cómo las lágrimas aparecían sin poder caer. me dolía. me dolía más y más.
.y él quería soltarme, pero no se lo iba a permitir. esta vez no se iba a ir dejándome moribunda.
.y de repente, algo. lo aparté con todas mis fuerzas. lo miré con asco. después me acerqué tanto que hasta pude ver mi cara reflejada en su pupila. y el pánico. yo no quería, juro que no. pero por un rato, le había entregado mi vida. y ahora yo decidía quitársela.
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